Kuai Viajes
Tierra Santa
TIERRA SANTA
¿Porqué no convertir en realidad tu sueño de visitar los Santos Lugares?. En Kuai Viajes, te llevaremos a Tierra Santa y junto con los Padres Franciscanos, custodios de algunos de los lugares Santos, podrás recorrer la tierra donde se desarrolló la vida de Jesús.
NORTE DE JERUSALÉN
Saliendo de Jerusalén hacia el norte, por la carretera que lleva a Ramallah, pasamos, en primer lugar:
Anata:
Ciudad levítica de la tribu de Benjamín, cercana al Monte Olivete. Fue patria de Ahiezer y Jehú, y también del profeta Jeremías, quien hizo en ella sus primeras predicaciones. A esta ciudad fue desterrado el pontífice Abiathar, destituido por Salomón.
El pueblo de al-Ram, que se levanta sobre un gran cerro, es el antiguo Ramah, ciudad levítica de Benjamín, lugar de nacimiento de Samuel. En ella fueron agrupados los judíos desterrados a Babilonia en la invasión asiría, de cuya cautividad fue excluido Jeremías.
No lejos de aquí están las aldeas de Geba y Mukhmás. Bajando el wadi es-Suweinit, gran desfiladero cerca del pueblo de Mukhmás. Pasado el aeropuerto de Jerusalén, en Qalandia se encuentra el muro del apartheid construido por el Gobierno Israelí.
Sobre un montículo se encuentra Tell en-Nasbeh, lugar arqueológico a 12 km de Jerusalén, este nombre se corresponde con el nombrado en la Biblia Mispah (Mas fat) b, primer centro político de los hebreos (Jue 20,1), donde Samuel inició su obra reformadora y Saúl fue proclamado rey. Godolías, nombrado gobernador después de la destrucción de Jerusalén por los caldeos, la escogió como capital. Aquí se reunieron los Macabeos antes de empezar su lucha para la liberación de Israel.
Ramallah (Ramala) es una ciudad moderna con mayoría cristiana. Puede servir como punto de partida para interesantes excursiones. Desde aquí, siguiendo la carretera que lleva a Latrún, y, sobre un cerro escarpado, encontramos Bayt Ghur al-Foqa y que domina las llanuras de Ayalón y Gabaón. Desde la cúspide Josué prorrumpió en este glorioso grito de victoria: "Sol, detente sobre Gabaón; y tú, luna, sobre el valle de Ayalón" (Jos 10, 12).
Un poco más abajo se encuentra Bayt-'Ur el-Tahta (Bayt-Horón de Abajo) límite fronterizo entre Judá y Efraín, y fue fortificada por Salomón.
Amuás corresponde al Emaús de los Macabeos. La tarde de la Resurrección se apareció en el camino de Emaús Jesús a dos discípulos.
En Latrún, cerca de Amuás (Emaús), está el monasterio de los padres trapenses, construido sobre las ruinas de un castillo de los Caballeros.
Al noroeste de Ramallah se encuentra Bir-Zayt, la Birzeit donde cayó Judas Macabeo luchando contra Báquides.
Khirbet Tibneh, la antigua Thammata o Thamna, Aquí murió Josué, tal como dice la Biblia “Y murió Josué hijo de Nun, siervo de Jehová, siendo de ciento y diez años. Y enterráronlo en el término de su heredad en Timnath-sera, en el monte de Ephraim, el norte del monte de Gaas.”Jueces 2:8-9
Unido a Ramallah está al-Bira, la antigua Berot. En la época medieval fue considerado como el lugar en que la Virgen María advirtió la ausencia de Jesús después de las fiestas de Pascua. Por un camino que pasa entre olivares se llega a Beitín, la bíblica Betel y la Luza de Abraham, donde éste plantó sus tiendas y Jacob vio en sueños la famosa escala.
El actual pueblo de et-Tayibeh (Taibe) corresponde a Ofra, capital de un distrito de Samaría y a la Efrem del evangelio (Jn 11, 54) donde Jesús se retiró con sus discípulos antes de su pasión.
A unos 20 kms de Ramallah, en dirección a Naplusa, se toma un camino a la derecha y se llega a Khirbet Seilún(Shilo), la antigua Shilo, sede del Arca de la Alianza por más de tres centurias. Cuando los filisteos vencieron a los israelitas y se apoderaron del arca. Silo comenzó a decaer.
SUR DE JERUSALEN
Al sur de Belén, siguiendo la carretera que conduce a Hebrón, encontramos los Estanques de Salomón, tres inmensas albercas.
Hebrón, denominada actualmente por los árabes el-Khalil (=el amigo de Dios), es actualmente una ciudad musulmana, destacan sus calles estrechas y empinadas, y sus casas de forma cúbica con cúpulas. Es una de las ciudades más antiguas del mundo. Abraham y Sara (Gen 23, 2) fueron sepultados aquí, en la Gruta de Macpela, junto con Isaac, Lía, Rebeca y Jacob. El rey David, fue proclamado rey en Hebrón. El monumento más importante de Hebrón es el Haram el-Khalil, edificio grandioso, dentro del cual se venera la Gruta de Macpela, con los cenotafios de los patriarcas.
Tell ez-Zif, a 6 km al sur, fue fortificada por Roboam (2 Cr 11, 8) y ha dado su nombre al Desierto de Zif, célebre por las peripecias de David perseguido por Saúl (1 Sam 23, 14).
Berseba (Be'er Sheva =pozo de los siete o del juramento) Puede visitarse el pozo de Abraham cuya construcción no se remonta más allá del período bizantino.
A unos 40 kms al norte de Berseba y casi en línea recta, se encuentra Lakhis, en árabe Tell ed Duweir, ciudad amorrea conquistada por Josué y fortificada por Roboam. Entre los años 1933 a 1938, se realizaron excavaciones que aportaron hallazgos interesantes.
Continuando hacia Jerusalén tenemos el Kibbutz Beit Guvrin, que se alza sobre la antigua Beit Gubrin. Los cruzados edificaron una iglesia y una fortaleza, pueden visitarse preciosos mosaicos de época romano-bizantina.
Antes de tomar la carretera Tel Aviv - Jerusalén, encontramos Bayt Jamal, y Beit Shemesh, aquí el arca de la alianza se detuvo cuando era trasportada por los filisteos que se la habían arrebatado a los israelitas (1 Sam 6,13) yendo de camino a Quiryat Ye´arim. Sobre las ruinas de Qiryat Ye´arim, se alza en la colina una iglesia dedicada a la Virgen, mística Arca de la Alianza. En el cercano poblado de Abu-Ghosh, hay una iglesia medieval muy bien conservada.
JERUSALÉN
Como en todas las ciudades Jerusalén está formada por dos núcleos diferenciados, el moderno que se sitúa fuera de las murallas y el núcleo antiguo o Ciudad Vieja. Mediante siete puertas se comunica la ciudad vieja con la moderna. Las Puertas se les denominan, la situada al oeste es la Puerta de Jafa; al sur la Puerta de David o Sión y Puerta de los Mogrebinos; al este la Puerta de S. Esteban; al norte la Puerta de Heredes, Puerta de Damasco y Puerta Nueva. La Puerta Dorada, al este, cerrada desde 1530, forma parte de la Explanada del Templo.
El emperador Adriano quiso hacer desaparecer todo culto cristiano, para lo cual construyó sobre el Calvario y Santo Sepulcro, una explanada y levantó en ella estatuas de Venus y Júpiter. Santa Elena, madre de Constantino, se encargo de hacer desescombrar la explanada volviendo a su anterior realidad. En 335 fue inaugurada la maravillosa basílica constantiniana. Precedida de un atrio, al aire libre, tenía una longitud de 132 m por 32 de anchura, y constaba de tres partes: Martyrium, Calvario y Anástasis =Resurrección). El Martyrium estaba construido sobre la cripta de la Invención de la Cruz; dentro del atrio se encontraba el Calvario, en el cual se levantaba una cruz al aire libre; el Anástasis cubría la tumba del Señor. Este hermoso edificio, llamado el Santo Sepulcro, fue destruido durante la invasión persa de Cósroes (614). Modesto, abad de S. Teodosio y patriarca de Jerusalén, emprendió la restauración. En 1009, el califa Hakem lo destruyó completamente.
En 1048, Nicéforo pudo restaurar de nuevo el Anástasis y con la llegada de los cruzados, estos edificaron el grandioso monumento que subsiste todavía en sus líneas fundamentales. Hoy día se encuentra en un estado lamentable, pero el Statu Quo hace casi imposible toda restauración. Últimamente y desde 1960, previo acuerdo de las tres principales comunidades representadas en el Santo Sepulcro, los franciscanos, griegos y armenios, se están realizando trabajos de restauración.
La fachada es la parte que mejor se conserva del edificio cruzado. Dentro ya de la Basílica nos encontramos, en primer lugar, con la Piedra de la unción donde, según la tradición, Cristo habría sido embalsamado. A la derecha, una escalinata conduce al Calvario. En el centro de la vasta rotonda (Anastasia) está el Santo Sepulcro, formado por la llamada Capilla del Ángel y la cámara funeraria. Detrás del coro de los griegos, por una escalinata se desciende a la Cripta de la Invención de la Cruz. En la capilla franciscana de la Aparición, se muestra un trozo de la Columna de la Flagelación. Hay otras varias capillas conmemorativas de la Pasión.
Casi enfrente de la fachada del Santo Sepulcro está el hospital de S. Juan, cuna de los caballeros de S. Juan u Hospitalarios- en que se alojaban los peregrinos. Cerca de la puerta de S. Esteban se encuentra la iglesia de Sta. Ana (lugar tradicional de la natividad de la Virgen), uno de los monumentos cruzados mejor conservados, y la Piscina Probática (curación del paralítico, Jn 5).
Saliendo de Sta. Ana hacia la ciudad, se encuentra el Pretorio. La parte izquierda está ocupada por una escuela gubernativa, y la derecha por el "Studium B. Franciscanum" de la Flagelación. Aquí surgía la Torre Antonia donde Cristo fue juzgado y condenado a muerte (Jn 18, 25; 19, 16). A destacar, la capilla medieval de la Flagelación, restaurada por los franciscanos en 1927, y a unos pasos la capilla de la Condenación. Sobre la calle se ve el arco romano llamado del Ecce Homo, construido por Adriano y que constituía la parte central de la puerta oriental de Aelia Capitolina. Un trozo de este arco está encastrado en la Basílica del Ecce Homo contigua al convento de las Religiosas de Sión, en cuyos subterráneos se conserva la mayor parte del Litóstrotos (=empedrado). En el Pretorio, en lo que hoy es escuela musulmana, empieza el Via Crucis, practicado todos los viernes a las tres de la tarde- y continúa por la Via Dolorosa hasta el Santo Sepulcro.
La Explanada del Templo, en el extremo sudeste de la ciudad, está construida sobre el monte Moria. Sobre la gran explanada se alza la Mezquita de Omar, construida por arquitectos bizantinos (688-692) y llamada así en honor del conquistador de la ciudad, el califa Ornar (638). Los cruzados (1099) la transformaron en iglesia con el nombre de Templum Domini, pero con la victoria de Saladino, 1187, el santuario volvió a los musulmanes, y desde entonces la poseen sin interrupción. En forma octogonal, decorada dentro y fuera de forma primorosa, es uno de los monumentos más sugestivos del mundo.
En la extremidad meridional de la explanada está la mezquita de El-Aqsa (="Ia lejana"), con relación a la Meca), de forma basilical a siete naves (90 x 60 m). El modesto edificio que ya existía al tiempo de Ornar, fue ampliado en el s. VIII y sirvió más tarde de residencia real durante los cruzados. Aquí nació la Orden de los Templarios. El ángulo sudeste de la explanada es el llamado Pináculo del Templo, que nos recuerda la segunda tentación de Jesús (Mt 4, 5-7).
En el muro de la explanada, en frente del monte de los Olivos, está la Puerta Dorada, por donde se dice que Jesús hizo su entrada triunfal a Jerusalén el Domingo de Ramos. Con el nombre de Muro del Llanto se designa corrientemente el resto del muro que ceñía por la parte occidental. Durante siglos los judíos se han reunido aquí para evocar con añoranza las glorias pasadas. Después de casi dos mil años, junio 1967, los judíos han vuelto a ser dueños del mismo. Cerca de la Puerta de Jafa está la Ciudadela, conocida por Torre de David. Construida por Herodes el Grande, tenía tres torres: Hippicus, Fasaelis y Mariamne. Como era al mismo tiempo palacio, en él recibió Herodes a los Magos que vinieron a informarse del nacimiento del Niño Jesús. Muy cerca de aquí está la iglesia de Santiago el Mayor, centro del patriarcado armenio-ortodoxo, construida en los siglos XI-XII, donde se venera la degollación del Apóstol patrón de España.
Cerca de esta iglesia, pero fuera de las murallas, está el Cenáculo, uno de los lugares santos más auténticos. Su origen se remonta a los tiempos apostólicos. Fue el primer templo cristiano: "Madre de todas las iglesias", como es llamado en documentos bizantinos. Ya en los primeros siglos se dio el nombre de "pequeña iglesia de Dios" a la sala superior donde fue instituida la Eucaristía y descendió el Espíritu Santo. En los siglos IV y V fue incluida en una grandiosa basílica, a cinco naves, que se llamó "la Santa de Sión". Destruida por los persas, fue reedificada por los cruzados. El Cenáculo fue entregado a los franciscanos (1335). Expulsados estos por los musulmanes en 1551, el lugar fue convertido en mezquita, y los judíos, que lo ocuparon en 1948, han transformado la sala inferior en sinagoga.
Junto al Cenáculo está el santuario de la Dormición. La tradición coloca aquí la casa de s. Juan, a quien fue confiada la Virgen. La iglesia está confiada a los Padres benedictinos.
En las laderas del monte Sión está la iglesia del Gallicantus donde se han descubiertos importantes restos de época romano-bizantina. Junto a ella la interesantísima escalera de época romana por donde, muy probablemente, pasaría Jesús cuando del Cenáculo fue a Getsemaní.
Más abajo está la Piscina de Siloé, donde fue curado el ciego de nacimiento (Jn 9); pueden verse todavía las ruinas de una iglesia del s. V dedicada al "Salvador Iluminador".
Al sudoeste de las actuales murallas está el Valle de Hinnón (Gehenna). El Hacéldama (=campo de sangre) donde, según la tradición, se ahorcó Judas.
Al este y subiendo por el torrente Cedrón, en el Valle de Josafat, encontramos varias tumbas funerarias: Josafat, Absalón, Santiago y Zacarías. Pasada la carretera tenemos Getsemaní. Dentro de un recinto amurallado se hallan la magnifica Basílica de la Agonía y el florido. La actual basílica, se levanta sobre las ruinas de otra del s. IV, destruida por los persas.
Muy cerca está la Gruta de Getsemaní, donde el Señor se retiraba a orar. Junto a ésta el Sepulcro de la Virgen, donde ya en el s. V existía una iglesia. La actual cripta, escalinata y fachada es obra de los cruzados. Encima de Getsemaní se levanta la capilla del Dominus Flevit, que nos recuerda el llanto de Jesús sobre Jerusalén (Lc 19).
Saliendo de la ciudad por la Puerta de Damasco, -estupendo ejemplar de arquitectura del s. XVI-, a unos centenares de metros tenemos el convento de los Padres dominicos que regentan la reputadísima Escuela Bíblica francesa. La Basílica de s. Esteban (1900) ocupa el lugar de la basílica del s.V, construida para honrar las reliquias del Protomártír.
Un poco más adelante, pasada la iglesia anglicana de s. Jorge, están las llamadas Tumbas de los Reyes, quizá el mejor ejemplar sepulcral de Jerusalén, construidas para sí y su familia por Elena, reina de Adiabene, convertida al judaísmo, que vino a Jerusalén hacia el 44.
ALREDEDORES DE JERUSALÉN
El Olivete o Monte de los Olivos (Gebel et-Tur, en árabe) está situado al oriente de Jerusalén. En la cumbre, y sobre una gruta que conserva el recuerdo de las últimas enseñanzas de Cristo: discurso escatológico, oración del Padre Nuestro, Santa Elena erigió una basílica llamada Eleona (“Ecciesia in Eleona” =en olivar). Unos metros más al norte, en el lugar donde se conserva el recuerdo de la Ascensión de Jesús, la rica y piadosa matrona romana, Pomenia, levantó un edificio octagonal, denominado Imbomon (=en la colina), que fue destruido por los persas y reconstruido por los cruzados con el nombre de Iglesia de la Ascensión. Dentro del edículo estaba la piedra sobre la cual, según la tradición, se posaron los pies de Jesucristo. Con Saladino, en 1187, la iglesia fue transformada en mezquita, y hoy no quedan del antiguo edificio más que el edículo y algunos restos. Sobre las ruinas de la basílica de la Eleona los cruzados erigieron la Iglesia del Pater Noster. En el claustro del actual convento carmelita, construido sobre las ruinas de la iglesia del s. IV, está escrito el Padrenuestro en diversas lenguas. En el lugar llamado Viri Galilaei, tiene su residencia el patriarca griego-ortodoxo; en lo más alto del Olivete destaca por su esbeltez la torre del convento de monjas rusas.
El convento franciscano, en la vertiente opuesta del Olivete, ocupa el lugar tradicional de la antigua aldea de Betfagé, donde el Señor mandó traer el pollino para hacer su entrada triunfal en Jerusalén (Me 11, 1). Ya en el s. VI existía una iglesia en recuerdo del coloquio que Marta y María tuvieron con Jesús antes de la resurrección de Lázaro. En la capilla actual, construida en 1883 sobre las ruinas de un antiguo santuario, una reja encierra un bloque de piedra con pinturas medievales alusivas a episodios evangélicos del lugar.
A poca distancia y al borde de la carretera de Jericó, se encuentra Betania (El-Azariyeh), donde tenían su casa los hermanos Marta, María y Lázaro, en la cual Jesús gustaba hospedarse (Jn 11, 1-44; 12, 1-11). Unos metros más arriba de la actual iglesia franciscana, se encuentra la tumba de Lázaro, a la que se desciende por una escalera excavada en la roca. Las excavaciones realizadas en 1949-51 por el Studium Biblicum Francziscanum, pusieron de manifiesto la existencia de sucesivos santuarios: una iglesia del s. IV que, destruida por un terremoto, fue suplantada por otra en el s. V, y finalmente otra cruzada (1137) dedicada, como las dos anteriores, a S. Lázaro.
Saliendo de Jerusalén hacia el sur, camino de Belén, nos encontramos, a la izquierda de la carretera, con un edificio que tiene el aspecto de una fortaleza. Es el monasterio griego de Mar Elías, fundado por el abad Anastasio en el s. V, y llamado así porque según una leyenda aquí descansó el profeta Elías huyendo de las iras de Jezabel (1 Re 19). Un par de kilómetros más adelante a la derecha, está la Tumba de Raquel, donde se dice fue enterrada la esposa predilecta de Jacob.
Siguiendo la carretera entramos en Belén (Beit Lahm, en árabe). La ciudad se asienta sobre dos colinas cubiertas de viñedos, higueras, almendros y olivos, ofreciendo el aspecto de un anfiteatro que mira al desierto de Judá. Mencionada por primera vez en la Biblia en relación con la muerte de Raquel. Belén es la patria de David, en cuyos alrededores guardaba los rebaños de su padre, y más tarde fue ungido rey de Israel por Samuel. Su importancia en el mundo le viene, sin embargo, por haber nacido en ella el Salvador.
La Gruta del Nacimiento fue venerada por los primeros cristianos, pero fue profanada por los romanos (135) que plantaron allí un bosque consagrado a Adonis. Constantino taló el bosque e hizo construir una basílica (326) sobre la Gruta. Destruida por los samaritanos, fue restaurada por Justiniano(528-65) que le dio la forma arquitectónica actual.
La invasión persa 614) respetó la basílica en atención a los mosaicos de los Reyes Magos. Los cruzados la embellecieron con pinturas y mosaicos de estilo bizantino.
Los franciscanos tomaron posesión del santuario en 1347, pero en 1752 fueron despojados por los griegos de la Basílica y del altar de la Natividad en la Gruta. Actualmente los franciscanos celebran sus funciones en el altar del Pesebre y en el de los Magos.
La Gruta está debajo del presbiterio y para bajar a ella hay dos puertas pequeñas. Bajo el altar de la Natividad hay una estrella de plata con las palabras: "HIC DE VIRGINE MARIA JESUS CHRISTUS NATUS EST" (=aquí nació Jesucristo de la Virgen María). Contiguo y a nivel más bajo, está el Pesebre. Se cree que aquí la Santísima Virgen recostó al recién nacido. Enfrente hay un altar dedicado a los Reyes Magos.
Frente al lugar del nacimiento una puerta comunica la Gruta con varias capillas: de San José, de los Inocentes, de S. Eusebio de Cremona, de las Santas Paula y Eustoquio y de S. Jerónimo, donde se cree que el gran doctor tradujo la Biblia al latín (Vulgata). Saliendo de las grutas se entra en la iglesia parroquial de Sta. Catalina, a cargo de los Padres franciscanos, y a la entrada de ésta tenemos el precioso claustro medieval, recientemente restaurado.
Cerca de Belén está el pueblo de Beit-Sahur. Créese que de él eran originarios los pastores a quienes los ángeles anunciaron el nacimiento de Jesús. Pasada la fértil llanura, identificada con el Campo de Booz, se llega al santuario del Campo de los Pastores, construido por la Custodia de Tierra Santa después de haber realizado interesantes excavaciones arqueológicas.
A unos kilómetros de Belén se alza majestuoso el Monte de los Francos o Herodium, llamado así por la fortaleza y sepulcro de Herodes. De este monte se llega a Wadi Khareitun, donde están las ruinas de la laura fundada en 330 por S. Garitón. Khirbet Tecua patria del profeta Amos y donde, posiblemente, fue enterrado. Son interesantes los monasterios de S. Teodosio, donde se cree que los Magos se detuvieron de regreso a su patria, y San Sabas, colgado como nido de águila al borde del Cedrón y centro, a partir del s. V, del monaquisino palestino. En él vivieron varios santos; los más célebres: S. Sabas, S. Juan el Silencioso, S. Juan Damasceno, S. Cosme y S. Teofanio Graptos. De la otra parte del torrente Cedrón se contempla el empinado picacho del Muntar. Sobre su cumbre la emperatriz Eudocia levantó una torre y allí oyó las enseñanzas de s. Eutimio.
En el fértil valle de Etam (Wadi Urtás) están los Estanques de Salomón, cuyo origen no está aún resuelto. Al fondo del último estanque hay una fuente, 'Ain Salih, identificada por los peregrinos con la Fuente Sellada del Cantar de los Cantares (4, 12). En el mismo valle y un poco más abajo, se alza el convento de Hortus Conclusus (Cant 4, 12) fundado en 1901 por religiosas uruguayas de Santa María del Huerto.
A unos 18 kms de Jerusalén se encuentra la aldea musulmana de el-Qubeibeh, identificada con el Emaús evangélico (Lc 24, 13-15). El actual santuario, edificado en 1900 sobre las ruinas del antiguo, consta de tres naves; en la de la izquierda hay una construcción rectangular que la tradición cristiana indica como los restos de la Casa, de Cleofás, donde tuvo lugar la "fracción del pan".
Volviendo hacia Jerusalén encontramos Nebí Samuel, uno de los puntos más altos de Judea (895m).
VALLE DE JERICÓ
Los franciscanos han erigido dos capillas a orillas del río. Desde el monasterio de s. Juan se divisa Wadi Kharrar, en el cual se señala una pequeña altura como el lugar en que el profeta Elías fue raptado al cielo. Los bizantinos llamaron al lugar Armona. Continuando hacia las fuentes del wadi se ven los restos de algunas construcciones bizantinas y una gruta llamada Safsafah, que algunos identifican con la Betania "allende el Jordán" (Jn 1, 28); otros, sin embargo, la colocan en Tell et-Tawil o Gharaba, a 3 kms del Jordán, en la carretera Jericó-es-Salt.
Es también visible desde el monasterio de s. Juan el oasis de 'Ain Hagla (= fuente de las perdices), la antigua Beth Hogla que señalaba el confín entre las tribus de Judá y Benjamín. El monasterio griego Qasr Hagla, más al sudeste, recuerda la célebre laura de s. Gerásimo. A mitad camino entre Jericó y el Jordán, se encuentra, Khirbet el-Netéleh, identificado con Cálgala, donde los israelitas, una vez pasado el Jordán, acamparon por vez primera, y erigieron un altar con las 12 piedras que habían cogido del río. Excavaciones realizadas en 1950 han descubierto restos de una iglesia.
Al norte de la actual Jericó está la fuente llamada 'Ain es-Sultán, donde existía una iglesia del s. V-VI, construida en memoria del profeta Elíseo que había saneado las aguas de la fuente (2 Re 2,19-22). Al occidente de la fuente está Tell-es-Sultán, que corresponde a la Jericó conquistada por Josué.
Casi enfrente de la Jericó de Josué se alza el Monte de la Cuarentena donde, según una tradición, Jesús ayunó cuarenta días y cuarenta noches y fue tentado por Satanás (Mt 4). Hacia la mitad de la montaña, apoyado sobre enormes barrancales, existe un monasterio griego-ortodoxo; en la cima de la montaña pueden verse ruinas de una antigua iglesia. El Señor pasó por Jericó diversas veces y se recuerdan dos hechos importantes: la curación de dos ciegos (Mt 20, 29-34; Mc 10, 46-52; Lc 18, 35-43), que viene colocada a la salida de W. el-Qelt, en Beit Gaber et-Tahtani, y la conversión de Zaqueo (Lc 19, 1-10). Alrededor del convento franciscano de Jericó pueden admirarse dos o tres imponentes sicómoros.
En la orilla occidental del Mar Muerto son dignas de mención las ruinas del gran centro de la secta de los Esenios: Qumrán. Las excavaciones e investigaciones de los últimos años han descubierto el principal monasterio de la secta. Aquí se han hallado los famosos "manuscritos del Mar Muerto".
En Khirbet el-Mafger importantes ruinas de un suntuoso palacio de la época de los Omeyas, que servía de residencia invernal del califa. Saladino hizo algunas restauraciones en el s. XII. Es maravilloso el mosaico de una de las salas de baño, e interesantes los restos arquitectónicos. Entre esta localidad y Tell es-Sultán se encuentran los restos de una sinagoga del s. VIII: tiene forma basilical y en el pavimento se observan elementos característicos del culto hebreo.
A Jerusalén puede volverse por dos carreteras: la antigua o la moderna. La primera pasa entre las ruinas de la Jericó herodiana y costea después la profunda garganta del W. el-Qelt. En esta soledad se localiza el recuerdo del retiro de S. Joaquín, lamentando la esterilidad de su esposa Sta. Ana, y donde un ángel le habría anunciado el nacimiento de la Virgen. En recuerdo de estas tradiciones fue construido, en 476, sobre una pendiente de barrancosos precipicios, el monasterio de Kósiba, dedicado a la Virgen Madre de Dios. Siguiendo la carretera asfaltada, una desviación conduce a Nebi Musa, donde, según una leyenda musulmana, estaría enterrado Moisés.
A medio camino de Jerusalén, donde se alza la construcción Khan el-Hathrur, una antigua tradición veneraba en este lugar el episodio evangélico del Buen Samaritano (Lc 10, 25-37). Sobre una cercana altura se alzaba una antigua fortaleza para defensa de los transeúntes, llamada por los árabes Qala'at ed-Damm (=castillo de la sangre), que corresponde con gran probabilidad al Adomim (=rojo) de la Biblia (Jos 15, 7).
SAMARIA
REGIÓN DE NAPLUSA
Abraham había fijado sus tiendas al ingreso del valle formado por los montes 'Ebal y Garizín cuando Dios le dijo: "A tu descendencia daré yo esta tierra" (Gn 12,7). Jacob se detuvo más tarde también en Siquem, compró el campo donde había asentado sus tiendas y excavó allí un pozo. Estando para morir dio este campo a José que más tarde fue enterrado en él (Gn 33,18 ;48,22; Jn 4,5). Aquí se reunieron las doce tribus bajo Josué y juraron el pacto de alianza con Dios.
Un día el Señor, volviendo de Judea fatigado del camino, se sentó junto al brocal del pozo excavado por Jacob y se entretuvo a hablar con una mujer samaritana (Jn 4, 5-42). A fines del s. IV existía ya una iglesia edificada sobre el pozo. Deteriorada por los samaritanos y restaurada por Justiniano (528-565) debió de ser arruinada posteriormente. Los cruzados construyeron un templo de tres naves, y el coro cubría la cripta con el pozo. Destruida nuevamente en 1187, las ruinas y el pozo fueron adquiridos por los griegos ortodoxos que restauraron la cripta y empezaron (1914) la reconstrucción de la iglesia cruzada que no terminaron nunca.
A un kilómetro al nordeste del pozo de Jacob está el villorrio de Balata (= encina), tal vez reminiscencia de la encina o terebinto de Abraham. Detrás de Balata se alza Tell Balata, lugar de la antigua Siquem, ciudad cananea que nos trae el recuerdo de la permanencia de Abraham y Jacob. Formidable fortaleza, fue ocupada por Sesotris III. A la muerte de Salomón, aquí se tuvo la gran asamblea que dio origen al cisma y a la creación del nuevo reino de Israel cuya primera capital fue Siquem. Después de la conquista asiría (721), Siquem empezó a decaer de tal modo que en tiempo de Cristo no era más que una pequeña aldea (Sicar?). Cerca de aquí, un weli (=sepulcro de santón musulmán) pretende encerrar el sepulcro del patriarca José. A poca distancia, al pie del monte 'Ebal, la aldea de Askar. Parece que es la Sicar de Juan, 4,5, patria de la samaritana.
El carácter sagrado del Garizín data del cisma samaritano (412 a.C.), que en represalia de haber rechazado los judíos el ofrecimiento samaritano a la reconstrucción del templo de Jerusalén, erigieron sobre el Garizín un templo rival, destruido más tarde por Juan Hircano en 128 a.C. Un día que los samaritanos se habían reunido en el monte, Pilato, creyendo que se trataba de una insubordinación política, ordenó matar un gran número de los reunidos. Cerealis, general de Vespasiano, repitió semejante matanza el año 67. El emperador Adriano construyó en la cima del monte un templo dedicado a Júpiter. El emperador Zenón, para vengar los vejámenes perpetrados por los samaritanos contra los cristianos, prohibió el culto samaritano e hizo edificar sobre el monte una basílica en honor de la Madre de Dios, rodeada por un muro de circunvalación, obra del emperador Justiniano. Hoy día pueden aún verse el muro de cinta de Justiniano y los cimientos de la iglesia de Zenón. Cada año los pocos supervivientes samaritanos suben al Garizín a sacrificar el cordero pascual y allí permanecen, bajo tiendas, 40 días.
Naplusa, situada a la entrada de una angosta garganta, es la capital de Samaría. Fundada el año 72 por Tito con el nombre de Flavia Neápolis, fue habitada primeramente por antiguos legionarios. En el s. IV es sede episcopal. Ocupada el 639 por los musulmanes, cayó en poder de los cruzados en 1100. Recibió el nombre de Nápoles, y la reina Melisenda, que residió en ella muchos años, la embelleció con ricos monumentos. Reconquistada por los musulmanes (1184), fue siempre una ciudad inquieta y rebelde.
Los Samaritanos poseen en Naplusa una pequeña sinagoga, y en ella enseñan un pergamino enrollado del Pentateuco que, a pesar de que ellos afirman fue escrito por un nieto de Aarón, probablemente no se remonta más allá del s. XI.
A unos 10 kms de Naplusa está el pueblo de Sehastiye. Los cristianos erigieron una hermosa iglesia que encerraba los supuestos sepulcros del Precursor y de los profetas Elíseo y Abdías. Destruida por los persas (614) y reedificada por los cruzados en el siglo XII, fue convertida en mezquita por Saladino en 1187. Pueden verse hoy día interesantísimos restos del período romano y cruzado. Siguiendo una carretera secundaria que de Genín lleva a Naplusa, puede visitarse Tell Far'ah, unos de los lugares que se disputa Tirso, primera capital del reino de Israel.
Continuando hacia el norte, tenemos las siguientes poblaciones: Sanur, que ocuparía el sitio de la antigua Betulia, patria de Judit (Jdt 15, 10); Tell Dotan, lugar donde José fue vendido por sus hermanos (Gn 37, 17-28); Gemín., que corresponde a la En-Ganwim bíblica (Jos 19, 21) y donde la tradición ha situado la curación de los diez leprosos (Lc 17, 11-19). Al sur de Naplusa son dignos de mención Yasuf, que la tradición hebrea y samaritana identifican con 'Ain Tappuah, límite septentrional de la tribu de Efraim; Gemmain, que algunos identifican con Tirsa, que Jeroboam eligió por capital del reino de Israel; Haris, que según una tradición musulmana, de origen samaritano, correspondería a Timmat Serah, y donde se muestra un sepulcro apócrifo de Josué; en Awarta, según la tradición samaritana, estaría el sepulcro del sumo sacerdote Eleazar y de su hijo Fines.
NAZARET Y ALREDEDORES
Nazareth, en ningún momento es mencionada en el Antiguo Testamento, pero aquí se produjo el hecho de la Anunciación a María y la Encarnación de Cristo. En las excavaciones de la zona han sido hallados numerosos silos, lagares para vino, almazaras para aceite, molinos y prensas, en los que había abundante cantidad de cerámica perteneciente a todas las épocas, desde el bronce II hasta la romana y bizantina.
La casa en la que en la que se realizó la Encamación de Cristo, fue venerada en la parte sur del poblado. El primer santuario era del mismo estilo que las sinagogas de Galilea de los siglos III-IV, usado por la comunidad judeocristiana de Nazaret. Evidentemente es muy anterior a la iglesia bizantina, porque en ésta fueron reutilizados algunos materiales del antiguo lugar de culto como lo prueban los hallazgos arqueológicos. De esta época judeocristiana quedan todavía una piscina bautismal con sus siete peldaños para el descenso a ella -de valor simbólico-, grafitos y otros signos propios de la ideología religiosa de estos cristianos.
Este primer santuario fue reemplazado por una iglesia bizantina de planta basilical con tres ábsides y el pavimento de mosaico. Destruido por los persas en 614 fue reconstruido por los cruzados sobre un plano bastante más grande. El recuerdo del misterio era venerado en la Gruta, convertida en capilla, que quedaba incluida en la nave norte del edificio Esta capilla continuó siendo venerada aún después de la destrucción de la iglesia cruzada. En 1730 los franciscanos construyeron, sobre la Gruta, una pequeña iglesia, que fue demolida en 1955 para dar lugar al presente gran monumento cuya disposición arquitectónica ha sido trazada con vistas a respetar y preservar los restos arqueológicos de las tres iglesias precedentes.
Al norte de la iglesia de la Anunciación, a unos 200 m, está la iglesia de S. José o de la Nutrición, como ya se llamaba el primitivo santuario del s. VI, que conmemora el lugar donde se hallaría el taller de S. José por eso se llama también Casa de S. José. Estos dos santuarios están unidos por el convento franciscano.
La única fuente de Nazaret es conocida con el nombre de Fuente de la Virgen, donde, sin duda alguna, más de una vez vendría la Virgen a tomar agua para los menesteres domésticos. La iglesia de S. Gabriel debe su existencia a un relato apócrifo, según el cual, el primer saludo angelical a María tuvo lugar en esta fuente. Junto a la iglesia de los griegos católicos hay un edificio que dice ser la Sinagoga donde el Señor, un día de sábado, entró y se puso a comentar el texto de Isaías, 61, 1, provocando escándalo entre sus compaisanos que "se llenaron de cólera y levantándose, le arrojaron fuera de la ciudad, y le llevaron a la cima del monte sobre el cual está edificada su ciudad, para precipitarlo de allí; pero El, atravesando por medio de ellos, se fue" (Lc 4). Una antigua tradición coloca esta escena en el llamado Monte del Precipicio, a 2 km de Nazaret. Una piadosa tradición cuenta que cuando los nazaretanos llevaban a Jesús para precipitarle, la Virgen, que contemplaba la escena desde una colina vecina, se estremeció. Sobre esta colina se alza la capilla del Tremor.
Séforis figura, según una antigua tradición, como patria de Sta. Ana. Hay interesantes restos de una basílica del s. IV, reconstruida por los cruzados.
Caná de Galilea nos recuerda el primer milagro de Jesús (Jn 2, 1-11). Los franciscanos construyeron una iglesia el año 1879 sobre el sitio de otro antiguo edificio. En el extremo del pueblo hay una capilla dedicada a S. Bartolomé o Natanael que era de Caná y fue uno de los primeros apóstoles que se unió al Señor (Jn 1, 45). A la salida de Cana, camino de Tiberíades, hay un extenso y fértil valle que los peregrinos medievales identificaban con el "campo de las espigas" (Mt 12, 1-8).
El Monte Tabor nos trae a la memoria uno de los episodios evangélicos más significativos: la transfiguración (Mt 17, 1-8). La espléndida basílica construida por los franciscanos en 1924 en estilo romano-sirio (obra de los arquitectos Julio y Antonio Barluzzi), descansa sobre los vestigios de un culto antiquísimo. En el s. IV existía ya un monumento cristiano, y el peregrino de Plasencia (s. VI) nos habla de "tres basílicas", en recuerdo de las tres tiendas. Las ruinas que preceden a la basílica pertenecen al antiguo monasterio benedictino, destruido por los sarracenos en 1113. Daburiyeh, en la falda del Tabor, es la Dobrat de 1 Par 6, 72, ciudad levítica de la tribu de Isacar. En ella se conmemora el recuerdo del episodio evangélico de la curación de un joven endemoniado al que los apóstoles no lograron curar (Mc 9, 16 ss.).
En las pendientes septentrionales del pequeño Hormón está la aldehuela de Naím, donde hay una capilla franciscana en recuerdo de la resurrección del hijo único de la viuda (Lc 7, 11-16).
A la entrada de Nazaret, viniendo de Haifa, está el poblado de Yafa, que una tradición tardía considera como la patria de los "hijos del trueno", Santiago el Mayor y Juan. De todos modos, corresponde a la antigua Yafía de Zabulón (Jos 19, 12).
A ORILLAS DEL LAGO
Pocos lugares en Tierra Santa despiertan tantos sentimientos y tan dulces emociones como los que experimenta el peregrino cuando, pasados los llamados Cuernos de Hattín, se empieza a bajar gradualmente y aparece, en todo su esplendor, el Lago de Jesús.
La moderna Tiberíades ocupa el emplazamiento de otra ciudad más antigua fundada en los primeros años de nuestra era, en el lugar de la antigua Raqqat, por Herodes Antipas, que le dio este nombre en honor del emperador Tiberio. Fue sede del Sanedrín en el s. II y residencia del Patriarca de los judíos. Aquí se escribió la Mishnah, el Talmud de Jerusalén y la Masora.
La historia cristiana de Tiberíades empieza con José, conde de Tiberíades, que construyó aquí una iglesia. Conquistada por los cruzados, fue capital del principado de Galilea y otorgada en feudo a Tancredo que la embelleció y fortificó. Caída de nuevo en poder de los musulmanes, Tiberíades se eclipsa hasta el s. XVIII en que el emir Dahr la rodeó de nuevas fortificaciones. Con la llegada de emigrantes judíos, la ciudad continuó sucesivamente agrandándose hasta alcanzar el desarrollo actual. La ciudad no ofrece monumentos de especial interés: varios torreones y restos de murallas de la época del emir Dahr. Los franciscanos poseen una iglesia junto al lago, dedicada a S. Pedro, construida en 1870 sobre la antigua iglesia cruzada, cuyo ábside se conserva todavía y tiene la forma de una barca invertida.
La excursión en torno al lago brinda las más encantadoras perspectivas y agradables sorpresas. Saliendo de Tiberíades hacia el norte, a unos 5 km y en la ribera del lago, nos encontramos con el lugar de la antigua Mágdala, patria de María Magdalena (Lc 7, 36-50). Hasta 1948 señalaba su lugar una pequeña aldea de pescadores árabes, hoy completamente desaparecida. Es difícil imaginar que en este lugar, antiguamente, surgía una ciudad conocida en el Evangelio con el nombre de Mágdala. En el Talmud es conocida con el de Migdal Nunaya (= torre de los peces) y los griegos la llamaron Tariquea (=salazón). Pasada Mágdala tenemos la desembocadura de Wadi Hamam, abrupta garganta de rocas verticales perforadas por las famosas Grutas de Arbelas, que sirvieron de refugio a los perseguidos galileos (1 Mac 9, 2) y a los salteadores que desvalijaban el país en tiempo de Herodes.
Al final de la célebre y fértil llanura de Genesaret, y al pie de Tell 'Oreime, hacia la ribera del lago, pueden visitarse las ruinas de Kh. el-Minyeh, castillo árabe del s. VIII; algunos han identificado este lugar con la Betsaida de Galilea, patria de los apóstoles Pedro y Andrés. A continuación encontramos la región llamada Tabga, deformación árabe de la palabra griega Heptapegón (=siete fuentes). El lugar es rico en fuentes, edificios religiosos y recuerdos antiguos. En primer lugar tenemos la propiedad de los PP. Benedictinos que custodian los restos de la antiquísima iglesia de la Multiplicación de los Panes (s. IV-V), con bellísimos mosaicos. Al lado del camino que conduce a Cafamaún, precisamente frente a la iglesia de la Multiplicación, poseen los franciscanos un pequeño cercado. Dentro se descubrieron las ruinas de la capilla y del monasterio de las Bienaventuranzas (s. IV-VII). En la ribera del lago los padres franciscanos han edificado la modesta capilla del Primado de S. Pedro, sobre el lugar donde Jesús, después de la Resurrección, confirió a S. Pedro la dirección de su Iglesia (Jn 21, 15-19). A la derecha de la capilla y fuera de ella, pueden verse todavía unos peldaños excavados en la roca, restos del antiguo embarcadero. Siguiendo la carretera que bordea el lago, a un poco más de 2 km, se llega al convento de los franciscanos que custodian los restos de la sinagoga de Cafarnaún, la ciudad predilecta de Jesús.
Los recuerdos evangélicos referentes a Cafarnaún son numerosísimos: vocación de Leví (Mt 9, 9-13); el centurión romano (Mt 8, 5-13); curación de la suegra de Pedro (Mt 8, 14); curación del paralítico (Mt 9, 1-8), y sobre todo, el discurso admirable de la promesa de la Eucaristía (Jn 6, 48-60). Mientras que toda la ciudad yace todavía bajo tierra dando pleno crédito a las palabras de Cristo (Mt 11, 23), la sinagoga fue sacada del olvido en varias campañas arqueológicas llevadas a cabo por los padres franciscanos (1095-1921) que pusieron al descubierto uno de los edificios más bellos en su género. Excepto el lado norte, que ha sido parcialmente restaurado, la mayor parte de los elementos, constituidos por grandes bloques labrados en piedra calcárea, yacen amontonados en el lugar. Los temas decorativos son varios: racimos de uva, ramos de olivo, palmeras, coronas, águilas, pentagrama de Salomón, exagrama o escudo de David, menorah y arca. Excavaciones arqueológicas muy recientes han demostrado que la sinagoga de Cafarnaún se remonta hacia el s. IV d.C., y que las datas propuestas, a simple vista, por anteriores arqueólogos, que le hacían remontar quién al s. I, quién al II o al III, carecen de fundamento. A pocos metros de la sinagoga, al sur, están las ruinas de una iglesia octogonal bizantina. Excavaciones arqueológicas efectuadas en 1968 han revelado, bajo el pavimento en mosaico de la iglesia, estratos más antiguos que comprenden una domus ecciesia, con recinto sagrado, del bajo periodo romano, que se alza sobre una "Ínsula" de humildes viviendas del s. I, entre las cuales destaca la "casa de S. Pedro" ya venerada a partir del primer siglo, como han demostrado copiosamente los recientes hallazgos arqueológicos.
Siguiendo la carretera que conduce de Tabga a Safad, a pocos kilómetros hay una desviación, a la derecha, que lleva a la Hospedería italiana de las Bienaventuranzas, cuya capilla, que domina los alrededores, es obra del arquitecto Barluzzi. A unos kilómetros más al norte están las ruinas de Corazaín (Mt 11, 20-23).
REGIÓN DE LA COSTA
http://maps.google.es/maps?hl=es&tab=wl
La llanura de la costa se extiende desde Ras en-Naqura (en hebreo, Rosh ha-Niqra) al norte, hasta la ciudad de Gaza, al sur; unos 180 km. Esta franja es muy estrecha al norte. Esta faja, que es bastante estrecha al norte -en Ras en-Naqura y va ensanchándose a medida que nos dirigimos al sur. Hasta el Carmelo tiene una anchura de 6-10 km, alcanzando los 20 km junto a la ciudad de Gaza.
La región entre el Carmelo y Jafa es llamada en la Biblia Llanura de Sarón, destaca por su excelente fertilidad, plantaciones de naranjos, olivares y viñedos cubren extensas zonas que son regadas, al norte, por pequeños cursos de agua, y al sur por el más caudaloso y bíblico Yarkón. Al sur de Jafa estaba la Filistea. Al sur de Gaza la tierra no es tan cultivable por la escasez de agua. A lo largo de la región costera hay varias localidades dignas de nota. Acre, llamada Akko en tiempo de los Jueces, Tolemaida en tiempo de los Macabeos y Colonia Cicvudii Caesaris al principio de la era cristiana, adquirió su mayor importancia con los cruzados que, más tarde, la llamaron San Juan de Acre. Los principales monumentos de la ciudad son la cripta de S. Juan Bautista, construida por los cruzados; los restos de las fortificaciones de Daher el-Amer y Gazzar Bajá y la Gran Mezquita.
La moderna ciudad de Haifa. El núcleo principal de la ciudad se extiende al pie del Monte Carmelo, célebre por los recuerdos del A. Testamento y por el santuario de la Virgen, llamada del Monte Carmelo. Pueden verse en los alrededores la Escuela de los Profetas, la cumbre del Sacrificio y el Valle de los Mártires. En Atlit son todavía visibles las ruinas del Castrum Peregrinorum, edificado en 1218 por Templarios para la protección de los cristianos. Fue sede de la Orden y último baluarte cristiano en Tierra Santa.
Cesárea Marítima, originariamente una pequeña ciudad fenicia llamada Torre de Estratón, fue transformada por Herodes el Grande en una espléndida ciudad romana que la llamó Cesárea en honor de César Augusto. Fue tanto su importancia que llegó a eclipsar a Jerusalén, y fue sede de los Gobernadores romanos. Evangelizada por el diácono Felipe (Act 23, 23-35), la visitó S. Pedro (Act 10, 1-44) y S. Pablo estuvo prisionero dos años (Act 23, 23 ss.). Los árabes se apoderaron de ella en 640 y los cruzados en 1102. Son todavía visibles los restos del muro de cinta herodiano, del puerto, del anfiteatro y del hipódromo.
Tel Aviv (=colina de la primavera), fundada en 1909 por un grupo de judíos sobre unos arenales a las afueras de Jafa, es actualmente la ciudad más populosa de Israel y el centro comercial más importante. Jafa, que quiere decir "la hermosa", es una de las ciudades mas antiguas del mundo. Actualmente está unida administrativamente a Tel Aviv, y la inmensa mayoría de sus habitantes son judíos. Los franciscanos regentan dos iglesias en Jafa: la iglesia de S. Pedro, junto al mar, y la parroquia de S. Antonio, más al interior.
La ciudad de Ramleh identificada con la Arimatea del evangelio, patria del decurión que enterró en su sepulcro al Salvador. Parroquia de PP. franciscanos dedicada a S, José de Arimatea.
En Lida, ciudad antiquísima, S. Pedro curó milagrosamente al paralítico Eneas (Act 9, 32-35). Una tradición local hace originario de esta localidad a San Jorge, tan venerado por los cristianos orientales.
En Tell Gezer importantes ruinas del período cananeo. En la aldea de el-Midieh, que corresponde a Modi'in, patria y sepultura de los Macabeos, se conservan interesantes tumbas excavadas en la roca y restos de un mausoleo erigido en memoria de Matatías.
Cerca de la moderna ciudad de Ashqelón están las ruinas de la antigua Ascalón, población cananea de orígenes desconocidos. Fue tributaria de los faraones de Egipto, sede de los filisteos y tributaria de Asiría en tiempo de Sargón y de Sennaquerib. Conquistada por Alejandro Magno abrazó apasionadamente el helenismo. Con Herodes el Grande alcanzó el apogeo de su prosperidad y belleza; formó parte del reino cruzado y fue destruida por Bibars en 1274.
La ciudad cananea de Gaza es mencionada en la Biblia al tratar de los límites de Canaán. En el período filisteo fue una de las cinco satrapías filisteas y teatro de las hazañas de Sansón. Helenizada por Alejandro Mango, fue arrasada por Juan Janneo (94 A.C.). Reedificada por Gabino el 57 de nuestra era, se convirtió en centro de cultura pagana. A partir del edicto del emperador Arcadio (401), su obispo Porfirio destruyó el templo de Mamas y en su lugar construyó una basílica cruciforme, llamada Eudoxiana, en reconocimiento de su bienhechora Eudoxia. Ocupada por los musulmanes en 634, y más tarde por los cruzados, en 1170 de nuevo volvió a caer en manos de los musulmanes, siendo desde entonces una ciudad islámica. Conserva interesantes y valiosos monumentos.
Nota:
El contenido de esta información, proviene de publicaciones ofrecidas por la Congregación Franciscana, custodia de algunos de los lugares de Tierra Santa.
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06.06.2009. 00:00
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